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Cualquier tipo de actuación de saneamiento de fachada pasa por determinar, antes de nada, las causas que han motivado la rotura parcial o total del elemento a rehabilitar.

Esto no es tan fácil como parece. Con mayor frecuencia de lo esperado nos vamos a encontrar con que la causa de un deterioro no es única, sino que es un compendio de distintos procesos físicos, químicos y bacteriológicos, que finalmente originan una patología. De ahí que siempre haya que realizar un estudio, realizado por un arquitecto o aparejador, y desconfiar de quien, con un simple vistazo, te indica la causa probable del desperfecto originado, y que nos diga ¿cómo restaurar una fachada de piedra?

En una comunidad de vecinos, cuando éstos logran ponerse de acuerdo para emprender acciones sobre su fachada, hay que ver primero cómo es el tipo de piedra que hay que reparar, puesto que no todas presentan la misma estructura.

fachadas de piedras

Algunas Piedras son porosas y otras resistentes. Algunas duras y otras blandas.

Así que no siempre el método que sirvió para un edificio vale para otro. Cada caso es un mundo, y nunca hay que dar nada por supuesto.

Siempre debemos realizar ensayos de heladicidad, porque las heladas congelan el agua que entró en las fisuras de la piedra, y ayudan a resquebrajarla.  También de capilaridad y resistencia a los agentes externos (lluvia, viento y suciedad en suspensión) para determinar qué piedra es la mejor a colocar. Y tener en cuenta la piedra propia de la región, que es la que mejor se adapta a la climatología del lugar.

En ocasiones, las fachadas reformadas han vuelto a resquebrajarse, o a sufrir un envejecimiento prematuro, debido a que tanto el arquitecto era un artista que se empeñó en traer la piedra desde algún lugar lejano. Y ahora resulta que no es la más idónea para este clima.  El motivo de esto radica en que los cambios térmicos debido a la fluctuación de temperaturas entre el día y la noche, de un determinado lugar, son las que van a decidir la resistencia de la piedra a utilizar en la restitución de la fachada.

Y algo que muchos se olvidan; no conviene dejar la piedra tal cual vista, sino que es recomendable darle una capa de protección impermeable, que rellene las pequeñas grietas y tape las oquedades naturales. Gracias a ello, evitaremos que el agua entre y se congele dentro, y fracture un revestimiento de fachada recién colocado.