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Reformar una cocina no suele ser un proceso sencillo, sobre todo porque implica tomar decisiones que, sin duda, afectarán a una de las habitaciones donde más tiempo pasarás con tu familia o amigos. Por ello, en este artículo te queremos enseñar las ventajas y desventajas de dos tipos de cocina: a gas o vitrocerámica. ¿Estás listo?

A pesar de que muchas personas digan que esta decisión no afectará demasiado el estilo de vida de la familia que habitará dicho hogar, realmente sí es una decisión sumamente importante. No solo porque el estilo de cocina que escojas determinará el diseño de la habitación, sino también porque definirá la cantidad de tiempo que pases en la cocina.

Más fácil de limpiar

Esto se debe a que la vitrocerámica es una de las cocinas más rápidas de limpiar. Con solo tomar un paño de cocina, impregnarlo con algún producto de limpieza, especialmente diseñado para este material, y pasarlo suavemente sobre la vitrocerámica, habrás acabado, finalmente, con la limpieza de esta área.

Por el otro lado, la cocina a gas posee unas bases de metal que, si se ensucian, deberás separar y limpiar, una a una. Además, por supuesto, deberás eliminar cualquier tipo de suciedad que caiga sobre la hornilla y la zona de sus alrededores. Como ves, el proceso de limpieza es más largo y, generalmente, complicado.

En cuanto a costos

Si tu presupuesto es bastante ajustado, tendrás que recurrir a una cocina a gas. Esto se debe a que su costo es mucho más económico que una cocina de vitrocerámica.

Para controlar de una forma más efectiva el calor, es ideal poseer una cocina a gas. Si bien la tecnología ha evolucionado y, en las cocinas de vitrocerámica, puedes controlar la temperatura, no es exactamente lo mismo que observar el nivel del fuego. Este aspecto suele ser bastante importante para todos los cocineros con experiencia.

Si deseas terminar la remodelación de tu cocina rápidamente, escoger una cocina de vitrocerámica es tu mejor opción. Esto se debe a que ellas poseen únicamente de una placa, la cual se instala en el lugar apropiado y ¡listo! Mientras que las cocinas a gas deben ser preparadas y perfectamente instaladas, debido a que son mayores en tamaño y en peligrosidad, debido al uso de gas.

¿Estás convencido?, ¿cuál de las dos prefieres? Recuerda que deberás tomar esta decisión analizando muy bien el espacio del que dispones en tu cocina, tu presupuesto y necesidades específicas.